La niña terrible


Foto: Luz María Bedoya

MONTSERRAT ÁLVAREZ PUBLICA NÓMADE, UN CONJUNTO DE POEMAS REUNIDOS POR EDICIONES NEBLIPLATEADA (BUENOS AIRES, 2023).

Escribe: Anahí Mallol

Si hay una verdad de la poesía, una verdad difícil de definir, ésta se hace presente en la lectura o la escucha, entre el ritmo y el sentido. Verdad o autenticidad, la cualidad se destaca cuando el poema impone su propia voz como algo acuciante, algo del orden de la necesidad. Una voz se alza para decir lo que merece ser dicho. Y surge, no como grito, no como crudeza del lenguaje, sino formada en lo poético como interioridad de la poesía como práctica de la palabra.

Así se escuchan los poemas de Montserrat Álvarez: juegan con la tradición, a la vez que la reescriben; desde las coplas de Manrique, a los textos bíblicos, pasando por otras modulaciones, rescata la entonación de Villon, barriobajera, callejera, inclasificable, justamente, nómade entre tierras, grupos sociales e ideas, pero también el tono de la mujer reflexiva, filósofa, de las letras por excelencia, Juana Ramírez, conocida como sor Juana. Voces que en este caso se hacen un lugar en la más absoluta contemporaneidad para hacer de la poeta una vidente, una analista social, una crítica literaria y cultural, una militante, una humorista, es decir, una poeta, que va desde el latín erudito a la frase coloquial: “yo tampoco entiendo el mundo, hermano” para poner en escena la dificultad de “preguntarse por el magnánimo absurdo que es un alma”.

Usuaria de un lenguaje social y de un paisaje textual, a la vez ajenos y propios, construye una voz única, que lee y reescribe en clave poética las cuestiones filosóficas esenciales: la relación con el cuerpo, con la divinidad, con la moral y, sobre todo, con la vida misma. A contrapelo de los aires de la época, y por eso encarnándolos en lo más profundo, invita a salir de la zona de confort, saltea los estereotipos, las fórmulas, los hábitos, se atreve a cuestionar a los maestros como Séneca o Epicuro, y hace su defensa encarnizada de la intensidad, el atrevimiento, al mismo tiempo que lleva a los lectores al abismo del profundo disgusto de sí, de cuño baudelairiano, para mover conciencias muelles. De este modo la miseria material y espiritual no es escenografía o decorado, tampoco tema, sino la sustancia misma de que están hechos el lector y su poema. De allí su interpelación profunda y su no complacencia. Increpa a dios de manera no violenta, y da una vuelta por la que lo más humano, el amor, el cuerpo en su belleza y su capacidad de gozar, se vuelven un fundamento no individualista de la vida.

El uso de la rima, aleatorio, también de cierta recurrencia métrica, rotos abruptamente, por lo general al final del poema, subrayan su dicción como una proximidad con la arenga. No desfallece el tono, que alcanza su clímax en el poema largo Filosofemas.  Entonces, pregunta: Y dime pues/si es en verdad Tu pecho ilimitado/y no vacío chisme de teólogos,/¿perdonarás que hiciera de mi voz/instrumento de furia?/¿Que tan ensimismado corazón/contra todo latiera/con placenteras risas de arrogancia?

El nomadismo de Álvarez es esta potencia, la transversalidad de un ataque contra lo sabido, lo repetido, que ensaya modos de interpelación, que recorre con soltura ciertos hitos para decir lo que quiere decir, sin pudor, pero con un estricto trabajo de los materiales, en los que lo discursivo del texto se mide con la tradición, filosófica y poética, para venir a decir, en definitiva, que pasó el tiempo de lo banal, que ahora necesitamos ir, otra vez, pero diferente, en busca de la verdad.

Esta reseña se publicó originalmente en la revista Op.Cit https://opcithttps://opcitpoesia.com/tag/montserrat-alvarez/poesia.com/tag/montserrat-alvarez/

Poemario de Montserrat Álvarez en Ediciones Nebliplateada, editorial argentina dedicada a la publicación de poesía latinoamericana contemporánea. https://nebliplateada.com.ar/

SACATE LA CARETA

Llevás tu remera impresa 

con lo que hay en tu cabeza

Pero a mí no me importa lo que creas:

Alanis Morissette siempre fue fea 

y no puede existir nada peörk 

que escuchar los chillidos de la Björk

Trabajás claro está en publicidad

y en tu oficina no hay solemnidad

Cuando vas a editar una revista

pedaleás para un look ecologista

Antes de estacionar tu bicicleta

escuchá bien: sacate la careta

Te volviste diyei para figuretear

Te pegan la onda rave y la tribal

y los tatuajes de print animal

Coleccionás muebles kitsch 

y celulares vintage

y pins de Lilo y Stitch

y de Nippur de Lagash

Decís que antes del hip-hop 

no existía Norteamérica

Sacate la careta

Te creés cool con tu Ipod con temas de Calle 13 

tu remera de Ramones y tus championes Converse

Te llevás bien con tus viejos sin ser facho 

y estás arriba sin pisar a los de abajo

Tenés amigos gays pero todos son artistas 

y te gusta vivir bien pero no sos consumista

Tenés amigos hippies pero ninguno es vairo

uno nació en Berlín y otro vivió en El Cairo 

Y tenés amigos zurdos pero ninguno es berreta 

Pará de romper las bolas y sacate la careta

Creés que sos una persona auténtica 

porque usás palabrotas con frecuencia

Creés que sos una persona sincera 

porque fingís que el alcohol te libera

Tus pasiones son tan truchas como un alfajor Havanna

porque siempre que son muchas las pasiones son enanas 

Sacate la careta

Te dedicás al grafiti porque no cabe en un link

Tu país espiritual siempre está lejos de aquí

Hacés yoga reciclás y pintás pareos batik

Como todo el mundo sabe 

del desierto de Mojave,

solo si lo traen del Congo 

te comerías un hongo

Con dar una pitada sabés si es de primera

Me recordás a Buda con pollera 

Flotás con aires como de santa laica

colgada en una playa de Jamaica

Decís no aspirar a nada

que no sea el aire puro

y la experiencia concreta

Decís que al pintar fumada

alucinás que los muros

son los de un templo de Creta 

Sacate la careta

Vas a la disco con mini escocesa  

porque curtís hentai y pornos japonesas

y aunque no te interesa el sexo anal

tenés un novio que es metrosexual

Sacate la careta

Foto: Luz María Bedoya, 1990.

SOBRE MONTSERRAT ÁLVAREZ

Es poeta, filósofa y ensayista. Inicia su producción poética en la década de los noventa. Su poesía se caracteriza por un registro polifónico, fresco e irreverente, que cuestiona e ironiza contra el poder y las convenciones sociales. Por su poesía desfilan personajes reales y ficticios en medio de una ciudad decadente y apocalíptica. Sin embargo, en muchos de sus poemas también da cabida a la contemplación y la exploración filosófica.

Fue la primera mujer en obtener el Premio Poeta Joven del Perú en 1990. El mismo año ganó también los juegos florales de poesía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Estudió filosofía en la Universidad de Zaragoza, la Pontificia Universidad Católica del Perú y el Instituto Superior de Estudios Humanísticos y Filosóficos de la orden jesuita en Asunción. Dirige el Suplemento Cultural del diario ABC Color de Paraguay desde el 2013. (Fuente: Comando Plath https://comandoplath.com/somos-comando-plath/)

Montserrat Álvarez en recital de poesía en la Casa Roja. Junto a ella, Josemári Recalde y Gabriel Espinoza Suárez. Lima, 1990. Foto: Luz María Bedoya.
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